viernes, 8 de abril de 2016

Capítulo 137

Buenas madrugadas, amiwis.

Sé que es muy tarde/pronto para escribir y más yo que se supone que iba a hacer sueño normal, sin embargo cuesta mucho dormir porque, como siempre, mi madre me presiona para que elija lo que quiero hacer este año con mi vida. Si digo la verdad, no tengo la menor gana de discutir con ella.

En fin, que desde lo que pasó con los caballos, perros y gatos que estaban en la zona de Guadarrama, a los que mimoseaba y daba caprichos de gratis, pues me planteé el hecho de estudiar Auxiliar de Veterinaria. Por supuesto, estoy segura de que es el trabajo de mis sueños: rodeada de animales, acariciarlos y cuidarlos; sería placentero disfrutar de cosas así, ¿no?



El caso es que este tipo de cursos hay que ir por lo privado; lo cual, para los que ya habréis hecho cursos de formación profesional o, al menos, mirados por encima, sabéis que cuando es por lo privado, suelen sacarte una pasta por ello. Con lo cual, yo no ando muy boyante de pasta y mis padres tendrán un límite de presupuesto, además habría que añadirle el desplazamiento; porque el centro mejor comentado está en Torrejón de Ardoz, con lo cual, el primer año seguiría con mi abono de 20 euros, pero el segundo año, tendría que tirar de abono zona B2 o B3; que es bastante carete.



Y aquí estoy, viendo que me tengo que dividir en algo “posible”, que es algo que mis padres se puedan permitir pero que yo no quiera hacer, o algo “etéreo”, que es lo de ATV. Encima, está mi madre diciéndome que vaya a pagar lo del título de impresión, cosa que no puedo hacer porque no terminé del todo, ya que FOL no lo he aprobado y la profesora ha sudado mil de mí cuando le escribí pidiéndole que, por favor, me mandase un trabajo para que me diera puntos en el examen; además de que salió lo de la abuela de David y no me he puesto a estudiar en serio ni de coña.
David intenta que me lo tome en serio pero es que no veo que tenga posibilidad ninguna en un mes estudiando, cuando me pasé más tiempo estudiando para hacer el examen en Septiembre y suspendí.

Mi mente procesando que tiene que estudiar
Por cierto, sí que se lo he dicho a mis padres que no me han debido hacer mucho caso o no escucharme como debieran pero bueno. Avisados están. A por el que sí tendría que ir sería el título de informática, que me lo saqué hace tres años y aún me sigue esperando la certificación en el instituto. xD

Realmente he estado mirando otros módulos, aprovechando que ya no hay que hacer prueba de acceso a grado superior, para ver si alguno me llamaba sin embargo no me atrae ninguno. ¿Qué consejo me podéis dar?

Agur.

lunes, 4 de abril de 2016

Capítulo 136

Buenas noches, amiwis.

Hoy, después de mucho tiempo, he cogido todo el valor de la casa Gryffindor, me lo he cargado en la espalda y he hecho lo que jamás debería haber hecho: saciar mi curiosidad.

Hace bastantes años mantuve un tonteo bastante serio con un hombre que era bastante mayor que yo; el tonteo empezó como un tonteo cualquiera, bueno cualquiera tampoco porque, como ya he dicho muchas veces, para mí el sexo es la cosa más natural del mundo; así que el tonteo empezó como tiradas de caña horribles y mucho erotismo incorporado.

A ver, tenía veinte años, “recién” (recién pero la perdí con 17 xD) estrenada mi sexualidad y mis hormonas bailaban claqué; más de lo que bailan ahora. Al final, todas las tiradas de caña pasaron de whispeos en el MMORPG a darnos el messenger (me siento mazo vieja T_T); tras lo cual se convirtió en normal que pasáramos horas y horas hablando tontamente. Sólo puedo decir que un día yo no dormí por quedarme hablando con él.


Aunque claramente todo aquello me gustaba y disfrutaba, o sea, me pasaba el día hablando con él: movidas de casa, historias que tengo guardadas, cosas de este mismo blog, e incluso en una red social utilicé el mismo mote que me puso una vez. Ya sé que ahora no soy pelirroja pero, bueno, ahí se ha quedado el nick. Matadme.

En fin, que al parecer a él le gustaba sin embargo no me había dicho nada a pesar de mis piedras enormes y vigas del tamaño del Empire State Building; porque ¿cómo coño iba a imaginarme que un tío iba a corresponderme? No, no he mejorado mucho en lo que se ha refiere a autoestima. Bueno, al final le dio por decírmelo cuando empecé a quedar con un tío. Por supuesto, como enana hormonada, ni me planteé no tirarme más de una vez. Como buena Bridget Jones que he sido hace tiempo, me hice ilusiones y pensé que estaba saliendo con esta tercera persona hasta que desapareció cual ninja con una bomba de humo. Con lo fácil que hubiera sido decir: oye, que sólo quiero un polvo.


El caso es que no me lo dijo ni él, me lo soltó la jefa de nuestra legión del juego y, claro, yo en plan: ¡que no, que sólo somos amigos! Pero cuando se lo dije por MSN, me dijo que era verdad. Claro, que entonces “salía” con el ninja; así que él mismo se apartó diciendo que no quería estropear mi relación. Aunque siempre hubo tonteo entre ambos y tal. Después de todo esto, dejamos de hablar. Siempre pensé que era porque le hice daño y me culpaba a mí misma por ello. Así que esa posible relación que pude haber tenido se convirtió en una fantasía, algo que siempre quedaría etéreo en mi memoria.

Hasta que hoy, he sido demasiado Gryffindor; más que nunca en mucho tiempo, y he vuelto a hablar con este hombre. No sé cómo su número había quedado guardado en la memoria en todo este tiempo. Así que decidí hablar y, de paso, saciar mi curiosidad y dejar las dudas claras. Hasta que ha soltado una frase que directamente ha sonado: “No merecías la pena”.
Vale, yo me lo cargué y me parece bien que me tenga algo de rencor porque sé que algo de pupa le pude hacer con mi comportamiento o con mi forma de ser o lo que fuera, pero que me suelte eso cuando he estado releyendo todo y parecía que él si estaba interesado. Por supuesto, yo que no puedo evitar analizar todo, he pedido ayuda a un amigo para ver si desde el punto de vista masculino había algo que yo no hubiera captado. El hijo de puta se ha ido a dormir dejándome con la duda. xD

Y, a pesar de tener pareja, me ha sentado tan mal que me he puesto a llorar; no sé, para mí él si valía la pena y hubiera hecho lo que fuera por que pasara algo, supongo que da igual lo mayor que sea, los hombres me harán daño igual. Finalmente, podré cerrar la cicatriz de la fantasía y dejarla como es, una fantasía tonta de una veinteañera.

Agur.



viernes, 1 de abril de 2016

Capítulo 135

Buenas noches, amiwis.

No sé porqué, estaba pensando en el hecho que nos pasa a muchas mujeres, sobretodo si estamos entradas en carnes; el miedo que tenemos a desnudarnos a pesar de que sabemos que no va a pasar nada.

Al principio de mis andanzas sexuales, solía negarme a desnudarme delante de la persona por el tema del cuerpo y las chichas que sobraban (y sobran), temiendo que eso hiciera que el chico de turno se le bajase la polla. Supongo que son los efectos después de una adolescencia llena de bullying y los continuos bombardeos de la televisión: «Si tienes granos, no follas», «Si te sobran kilos, los tíos no se te acercan ni con un palo de escoba», «No eres Britney Spears así que olvídate de tener novio», etc...

Mi desnudez no pasaba de esto
Por supuesto, según fui cogiendo confianza, más me gustaba  el hecho de desnudarnos mutuamente mientras el ambiente se caldeaba a marchas forzadas. Porque, amiwis, no hay mayor subidón de autoestima que el de un buen polvo; imaginaos el saque de uno tras otro. Encima las hormonas bailaban claqué, así que muchas veces soy yo quien me quitaba la ropa y la del otro. 


Llegué a un momento de mi vida en que era quedar con un chico y plantearme si directamente aparecer con la ropa interior y una gabardina; aunque luego tuviera que volver igual a mi casa. Aunque, después de verlo todo, a los hombres les encanta que te desnudes, aunque sea a lo burro o con un bailecito para ir calentando motores. Yo, como buen pato mareado, mis bailes eran más patosos que de stripper pero te echabas unas risas con la otra persona, por crear un poco más de complicidad.


Sin embargo, me he dado cuenta de una cosa, que siempre hay nervios de acostarte con alguien nuevo a pesar de que haya muchos preliminares por redes de ligoteo o se te hayan acercado/te has acercado en el bar mientras escuchabas Rammstein a todo meter. Siempre hay un pequeño gusanito que está dentro de ti y que te susurra incansablemente: «No le vas a gustar. Olvídate de que vayas a mojar hoy. Que la va a tener dura y se le va a caer».
Todo eso se desarrolla dentro de tu cabeza sin orden ni concierto mientras el chaval va pensando: «Ostia, que hoy mojo». Puede que no sea el pensamiento que deseéis que el chico tenga en la mente pero, seamos sinceros, el pene tira mucho más que el corazón.
Esto me pasó con un tío, un buen tío, con el que contacté mediante redes de ligoteo y con el que, incluso ahora, hay algo de contacto; me acuerdo que cuando le vi la primera vez, aparte de encenderme, por primera vez en mucho tiempo me planteé el hecho de que seguramente me rechazase por mi físico.
Os pongo en situación:
Chico: Guapete, delgado, simpático, fan de todo lo japonés y que practica Kendo.
Chica: Pues yo, simple y llanamente.

Fue llegar a su casa, y que, a pesar de la calentura, empezase a dudar de que fuese ocurrir nada; por supuesto, cuando ocurre eso, te cortas un montón ya que la confianza en ti misma se va por el mismísimo sumidero y deseas salir corriendo del lugar. Por supuesto, ni desvestirnos ni pollas; se desvistió él y yo con toda mi ropa puesta. Por supuesto, el jovenzuelo se extrañó de que cambiase de pronto. Finalmente, visto que él no iba a dar marcha atrás, me quité pantalones y bragas. Ya está. Así que prácticamente le tocó a él desvestirme y le costó lo suyo porque no me dejaba.
—Venga, déjame que te quite la camiseta.
—Que no. Con lo que me he quitado te vale —soy muy borde, ya se ve.
—Venga, vamos a jugar —finalmente, tras echarme las manos hacia atrás con una llave, me despeja más la tripa y el pecho—. ¿En serio que te daba cosa que te viese la tripa?
—Pues sí —totalmente avergonzada y no sé si me pondría roja o no por ello—. Tú eres tan así y yo tan... pues eso.
—Ay, qué tonta. Llevo empalmado desde que has llegado.
Pues sí, señores. Al parecer la química hace mucho más que la física. La verdad es que me he acordado porque hoy es el cumpleaños de esa persona y se me pasó por la cabeza todo esto.

Espero que os ayude a los que os haya pasado u os pase como a mí.

Agur.

jueves, 17 de marzo de 2016

Capítulo 134

Buenas noches, amiwis.

He estado pensando en lo mucho que significa David para mí, en el hecho de que, a pesar de nuestras discusiones, peleas, los celos y mis meteduras de pata, sigue a mi lado.

Me gusta el hecho de que sea todo lo que no soy, complementa y aguanta mis cabreos, mis locuras y mis estallidos, como una piedra en un mar bravo; es una isla desierta en medio del mar: un lugar donde guarecerme, donde descansar y desatar la gran tempestad que soy por entero. He pensado en el hecho de hacerlo un día no especial porque sé que con él, con su sonrisa y sus mimos, cualquier día puede ser especial; el hecho de lo caluroso que es, como me siento estando a su lado...
Lo nuestro ha pasado tantos altibajos que podríamos llamarnos Montaña Rusa; él sería la montaña y yo ser la rusa (sobretodo con mis piradas de pinza monumentales). Podríamos escribir un libro de baches en una relación y seguramente ganaríamos bastante dinero. XD


Pero sé que es especial porque siempre he tenido miedo de decir lo que siento por alguien: los te quiero, los motes y el azucarado que tiene todo, el ser dulce, el no mostrarme como una roca dura e insensible... Pienso que algunas veces he tenido miedo de involucrarme, de que hacer el daño que me hacían a mí. Aunque esto no quiere decir que no lo sintiera, no es que sintiera menos por la persona con la que estuviese, es que sentía que no debía ser la veinteañera empalagosa que la mayoría de la gente es; que mostrar un lado más dulce y más romántico no estaba permitido para mí. Pero creo que ya es hora de salir de ese caparazón que me estrangula y me asfixia; posiblemente nunca dé un beso en público si no me lo roban, ni agarraré el culo de David delante de un montón de gente. Pero sé, porque lo siento, que podría ser algo definitivo, algo del estilo de 'para siempre'. Tampoco quiero tirar la piedra para decir que haya encontrado a mi alma gemela o que vaya a durar hasta que nos hagamos viejos, porque ya encontré a mi alma gemela, hace 8 años. Porque no todas las almas gemelas son para siempre pero un amor calmado, un amor tranquilo, un amor relajado sí puede ser definitivo.

Posiblemente, con esto me lleve por delante muchos comentarios o muchas argumentaciones; ya que siempre he disfrutado más de lo son los amores de adolescencia, con todos aquellos "si no estás aquí, me muero", las locuras de escaparte muy tarde de casa para ir a verle o demostrar toda la pasión que hay dentro de las personas; sin embargo, veo que ya no soy una adolescente y que el amor no tiene porqué ser una llamarada apasionada.

Ojalá me equivoque y no sea para siempre ya que le tengo mucho miedo a atarme a cualquier cosa que sea meramente restrictiva. Aunque por otro lado espero no equivocarme y que sea realmente algo definitivo.

Agur.

lunes, 14 de marzo de 2016

Capítulo 133

Buenas tardes, amiwis.

Sé que no he escrito en casi una semana pero no me podéis pedir mucho más, ya que mi vida no da para mucho. Ojalá pudiera decir lo mismo que las protagonistas de los libros, ¿eh?

El caso es que ya he conseguido la mierda de la SIM. Pero tiene tela el tema de los teleoperadores.
El caso es que según una operadora sí que me habían pedido la tarjetita de los huevos. Pero al llamar hace unos días, una compañera suya me dijo que no estaba pedida, que no se había dado la orden para que se me mandase. Así que la espera iba a ser infructuosa...
Finalmente fui a comprarla a una tienda Orange, la misma tipa de antes me dijo que me iba a salir más cara; pero resulta que me salió al mismo precio: 5€.


En cuanto al IMEI del S5, me dijeron la primera vez que tenía que pedirlo en una tienda Orange, los chicos de la tienda física me dijeron que no podían dar el IMEI de algo que no fuera comprado en ese local concreto.
Tuve que llamar a la compañía desde el móvil de David, cosa que la persona al otro lado del teléfono al principio se negaba en redondo darnos, diciendo que el smartphone no lo había comprado con la compañía. Un móvil que me están cobrando los grandes hijos de puta pero que ahora no es de la compañía. ¡Hay que joderse vivo!

Yo si la teleoperadora estuviera delante
Finalmente, nos lo dio. ¡Aleluya! Aunque todavía estaba reticente porque no le había salido en el ordenador que yo hubiese comprado el cacharro con ellos.
Así que ya tengo línea y puedo escribir esto desde el note 4. Aunque luego tendré que meterme desde la versión web para colocar las imágenes en el post.

Además de que tengo una noticia agridulce: por fin acabo en el hospital con la abuela. Por lo tanto significa que ya no tendré que venirme al culo del mundo a cuidarla. Pero eso conlleva también que no tenga dinero. Aunque ya me han ofrecido cuidarla de vez en cuando por un pequeño dinero.

Si os preguntáis qué pasó con Rubén, os diré que no hemos vuelto a hablar. Salvo por el hecho de que me habló para decirme que estaba confundiendo mucho las razones por las que decidía cortar nuestra amistad. Sin embargo, sé lo que leí y que no tengo porqué publicar lo que me puso.

Lo sabe quién tiene que saberlo y a quien se lo haya querido explayar más. La verdad es que me sorprende que empiece a llevarme mejor con una persona a la que pensaba que jamás iba a perdonar lo que me hizo. Eso me hace creer que el mundo gira muchísimo, tanto como para disfrutar de un lazo con un chico que me hizo daño en su momento.

Agur.