lunes, 14 de septiembre de 2015
Capítulo 125
domingo, 9 de agosto de 2015
Capítulo 124
Buenas noches, gentecilla.
Estoy de vacaciones en la playa, lo cual viene muy bien para desconectar y olvidarme de todos los problemas.
Realmente todos no porque tengo que estudiar para Septiembre, tengo dos asignaturas que recuperar del ciclo de Impresión y ando un poco hasta la polla porque no hay quien se ponga a estudiar aquí. Si me pongo con un papel y un bolígrafo, acabo escribiendo de todo menos lo que quiero hacer. La verdad es que son dos asignaturas de las jodidas, aunque FOL es más de matemáticas y tal.
La que odio estudiar es Procesos porque es todo de recordar y meterse cada mísero detalle en la cabeza, la mía no da para mucho pero me obligan. >_____<
Con todo lo demás, ando aún más quemada. El tema de David me tiene con un dolor de cabeza constante. Tengo ganas meterme bajo las sábanas y olvidarme del todo sobre ese tema, aunque no puedo ya que viene el martes para aquí.
Después de haberse largado a Portugal a otra estúpida mierda de Metalcry; cada vez pienso más que estoy haciendo el ridículo con todo esto, porque la única que parece tener ganas de estar juntos soy yo. Lo peor es que estoy empezando a plantear seriamente en dejarlo.
No me siento feliz, ni querida ni nada; sencillamente estoy por estar. Porque alguien tiene que estar ahí observando todo y ese alguien soy yo.
Siempre está diciendo lo importante que soy pero yo no me creo nada. Las palabras se las lleva el viento y yo hago oídos sordos a gilipolleces enormes.
Además siento que ne están empujando a un vacío y no puedo hacer nada porque, ni siquiera llevo un año con él, y su madre ya está pensando que tengamos un trabajo para vivir juntos. O sea, ¿qué? Si consigo un trabajo no será para mudarme con él, sino para irme a vivir sola y tener libertad, que es lo que siempre he querido. Me parece que demasiado rápido me están dando la responsabilidad de cuidar de otra persona que no sea yo misma, quiero tener la oportunidad de disfrutar de mi veintena y de salir y de hacer cosas que nunca he hecho por mis padres.
¿Por qué nadie me tiene que atar a otra persona? Siento que su madre quiera que él se vaya de casa pero a mí eso no me va.
Últimamente estoy hastiada de todo sobre las relaciones, siento que todo lo que me vendieron, lo que me mostraron y lo que conozco es una mentira. Y sí, estoy cabreada, pero ¿qué tipo de novio es el que se pira a un festival (o dos) cuando se supone que no tiene dinero?
Y más a una ciudad que a mí me gustaría ver. Pues olé.
Rubén me dice que soy una gran persona por tolerar ciertas cosas por su parte y por respetar, sabiendo que estoy con ganas de mil ganas de hacer otras cosas (casi todas sexuales).
No sé. Esto no es una relación para mí, siento que él es un pasota, que todo le da igual salvo cuatro cosas y que todo tiene mayor prioridad que yo, estoy cansada de esto. El mayor problema es como me enfríe yo, como sea yo la que pase de todo y decida que todo me la sopla.
Parece que no puedo tener una relación normal.
En fin, fuck everything!
domingo, 26 de julio de 2015
#30
La batería de una canción, llenando el hueco de una persona a mi lado porque ha llegado un momento que he dejado de necesitar a nadie. Destruir todos los lazos y los vínculos que me unen a otros humanos se me antojó realmente interesante. ¿Cómo podría sobrevivir una persona con el único pilar que es su fuerza interior, su fortaleza? Aunque no me siento sola en absoluto.
Y el cielo no sólo brilla de forma extraña sino que explota, dejando que varios destellos de colores exploten en el pecho, un pecho enorme, de madre que desea abrazarnos y protegernos. ¿Cómo sería el universo como madre? ¿Cómo latiría su enorme corazón en la oscuridad? ¿Es verdad que el corazón de una madre explota de pura felicidad por sus hijos? ¿Serán las explosiones de colores?
martes, 23 de junio de 2015
Capítulo 123
Sé que no escribo pero es que no ando satisfecha con lo que pasa como para ir contándolo por ahí; mi vida anda un poco patas arriba y me toca ponerla al derecho, no he escrito demasiado porque mi vida se ha basado en estudiar y poco más.
Lo cual no me ha llevado a nada porque me han quedado dos en el FP que estaba haciendo, cosa que me toca recuperar en Septiembre. ¡Maldito profesor de Procesos!
En fin, ya se sabe.
De este curso no me llevo demasiado, no he hecho amigos ni consigo llevarme demasiado de las horas en clase; eso sí, me llevo las risas con un compañero y las largas charlas sobre cualquier cosa, mayoritariamente sexo con el grupo con el que me movía. También que los milagros ocurren, si no que se lo digan a Esma que ha aprobado casi todas en Junio; lo cual le ha llevado a tranquilizarse y a tomarse en serio la única asignatura que me falta.
A mí, me tocará estudiar todo el verano y rezar para que me salga algún trabajito. En cuanto a Fuck Off, sigo subiendo capítulos aunque la inspiración no está muy de mi parte. O sea, parece que estás en clase y tienes mil cosas que escribir, estás en casa tranquilamente y no sale ni la O con un canuto. ¿Dónde coño te has ido inspiración?
También he estado dándole vueltas a terminar uno de mis muchos proyectos y publicarlos en Amazon de manera gratuita o por algún precio simbólico; sé que quizá jamás llegue a ser una escritora de las de verdad pero tengo ganas de ver si alguien pagaría por algo que he escrito; sí, solamente por vanidad. Soy así de humana.
Intentaré ponerme a escribir siempre que pueda y optaré por ponerme plazos de entrega de una semana o así para subir capítulos en Wattpad.
Una cosa más:
sábado, 30 de mayo de 2015
Movies #10
Título: Millennium I: Los hombres que no amaban a las mujeres.
Título Original: Män som hatar kvinnor (Millennium I).
Director: Niels Arden Oplev.
Origen: Suecia.
Duración: 145 minutos.
Año: 2009.
Género: Thriller, Intriga, Misterio.
Sinopsis (SPOILERS)
Blomkvist, absorvido por el misterio, va a hablar con el agente encargado del caso el policía Morell le dice que pase del asunto, que sólo consigue alargar la locura del viejo señor Vanger, además de explicarle que ya intentaron averiguar qué son los números del diario de Harriet. Un callejón sin salida.
Avispa sigue sin ordenador así que va a utilizar uno en casa de Plaga, donde sigue investigando a Blomkvist desde él y poniéndose al día del tema de los Vanger. Por supuesto, Lisbeth, hasta el coño ya, quiere comprarse un ordenador nuevo así que le pide dinero a su administrador, el abogado del Diablo, que acaba consiguiendo una mamada por el módico precio de 7.000 coronas que son de la propia chica. Vemos una escena realmente asquerosa de Salander limpiándose la lengua con jabón de manos, cosa que tiene que ser tóxica por huevos.
Volvemos a la trama del periodista, que consigue las fotos del desfile del Día del Niño (que allí es en Septiembre) y le vemos investigándolas todas con una lupita, como los abuelos, en busca de las fotos que necesita. ¡Cena familiar con la lúgubre familia Vanger! Cecilia, la graciosa de la familia, y Martin, el simpatiquete (Liv, novia de Martin, desaparece de esta peli porque los enfermos no tienen novia, niños), hablan de Wennerström de las patrañas que se ha tragado Blomkvist, finalmente Martin invita a un caro licor (eliminan los chillidos de terror de una de las víctimas de nuestro cerdito simpatiquete). Lisbeth vuelve a quedar con Bjurman, esta vez con una cámara bajo el brazo para chantajear al majísimo abogado diabólico; por supuesto, la joven muestra su fiereza desde el principio y, de pronto, toma esposas, toma ataduras y toma violación anal; finalmente vemos a Lisbeth caminando por Estocolmo cojeando y con un dolor de trasero importante (no voy a hacer bromas porque no entran en este momento), se pone a ver la cinta que ha grabado (demostrando tener los ovarios triangulares). Mikael, mientras, ha encontrado a alguien que podría saber quién está detrás del asesinato de Harriet; lo consigue de una de las fotos del festival del Niño (no entiendo cómo su ordenador puede poner el contraste más alto de la historia y mi ordenador no puede permitirse más allá de cuatro retoques en el Photoshop, porque sí, señores, es Photoshop lo que usa el periodista). Se va a ver a la señora que hizo las fotos y CHAN, CHAN, CHAN, tiene las fotos supercuidadas y bien a la vista (en el libro ponía que estaban casi hechas trizas debido a que la mujer ni siquiera las había guardado correctamente). Entonces se ve la silueta borrosa del supuesto asesino de Harriet. CHAN CHAN CHAN.
Lisbeth vuelve al pisito de soltero de Bjurman, se presenta con una aguja de tatuar, un bicho de electroshock y muchas ganas de venganza; le da con la porra eléctrica esa, lo ata a la cama de pies y manos (demostrando una habilidad con los nudos que ya quisieran muchos fetichistas), le penetra analmente con un consolador, le obliga a ver el vídeo y después pacta con él, para luego tatuarle que es un cerdo sádico y un violador (aquí sale la cara del abogado pasando de puro terror al odio más ferviente, un aplauso para el actor). Después, Lisbeth descubre que es lo que quiere decir Harriet con las siglas y los números (aquí ni hija ni pollas, Lisbeth es una tía tan sumamente leída que hasta ha leído la biblia, acordándose de cada párrafo) dejando de cateto a Blomkvist que lleva investigándolo durante bastante tiempo. Y, por fin, está el encuentro entre los dos protagonistas; media película para encontrarse. Se une a la investigación porque le pone tonta el periodista cateto, empieza a investigar los casos que tienen que ver con las citas bíblicas, encuentra uno y van para allá, demostrando que tenía razón. (Lisbeth 2 - Blomkvist 0) Aquí hay una pequeña escena para unir la primera película con la segunda y la tercera, la chica se cabrea porque el macho la despierta; encuentran más casos que tienen que ver con las siglas y los números, así que se emocionan y eso lleva al sexo (al menos es natural), el sexo lleva a unirlos más como compañeros de trabajo (?).
Mikael va a contarle todo a Morell, que de pronto vuelve a ser optimista y se pone a buscar el último caso que no encuentran ninguno de los dos investigadores (srly?). Pasa que Henrik tiene un infarto y la familia, nerviosa, quiere que el periodista deje de investigar el caso de Harriet Vanger (¡qué novedad!) y, al fin, aparecen más Vanger, que lo único que hacen es querer echar al pobre hombre de Hedeby, entre ellos la madre de Harriet (que el tío se largue, a pesar de que está acercándose al final del enigma, ¿casualidad? No lo creo y vosotros tampoco. ¡Ella es la asesina!) que directamente culpa del infarto a Mikael. Oc, tía, oc. De pronto, Cecilia lleva el colgante de Anita Vanger (es su hermana, no ha salido antes porque está muerta, ¡de cáncer! Realmente, en el libro está vivita y coleando cual sirenita en Londres) y, por la luz vigía de santa Catalina, Mikael se da cuenta que ambas se parecen muchísimo (ambas son preciosas, reconocerlo), ambos, sin demasiado que perder, le piden a Plaga que investigue a la pobre difunta pero CHAN CHAN CHAN alguien se quiere cargar a Blomkvist disparándole (ya hay que ser manco que con un rifle con mirilla y 6 balas disparadas, sólo le rozan la cocorota). De pronto, de la manga, Lisbeth se saca unas supercámaras guapis pistachis y las pone por toda la casa para vigilar cada movimiento no deseado, sin pensar que ella folla con el tío así que ya podéis encontrarlos por Porntube amigos.
Por fin, se ponen a pensar un poquito en que todas comparten nombres judíos; todo apunta a que el tito Harald Vanger tiene la culpa de todo y ¿qué se debe hacer cuando ves un culpable que estás seguro que te ha disparado? ¡Colarte en su casa para encontrar pruebas! Pero, what?! Blomkvist se lo encuentra (dispare, ostia, ahora sí que se lo merece), sin embargo aparece el cerdito majete Vanger, que se lleva al periodista a casa, le ayuda y va a llamar a la poli. Y, ¡cataplam!, te encuentras en el sótano del loco más loco de toda la jodida y lúgubre familia Vanger, a punto de morir asesinado por el que parecía el majete y el inocente; que relata todo lo que vivió antes y después de la muerte de su padre. Mientras, Salander, está en los archivos del Grupo Vanger, revisando las facturas para ver si alguien de la familia coincide con el asesino. ¡Tachán! Gofric Vanger y su hijito cochinil, decide que es momento de ir a avisar al tontaco de Mikael cuando le revienta las costillas al Vanger loco y le salva el pellejo, después ve el accidente de tráfico que le lleva a su más tierna infancia (lo cual te hace pensar que Lisbeth igual sí que esté algo mal de la olla). Martin muere, Mikael le cuenta todo a Henrik, Morell y Forde.
De pronto vemos al periodista conduciendo por un lugar muy árido hasta llegar a un rancho de ovejas, una tía muy atractiva y muy rubia (que resulta ser Harriet) le cuenta todo a él y su tío (abuelo) Henrik sobre las violaciones y los abusos que tenía por parte de su padre y su hermano; así que decidió huir de todo aquello, haciendo de Anita su tapadera (porque sí, señores, se hizo pasar por la difunta cancerígena, ¡olé sus ovarios!) y todo acaba con Mikael en la calle y con archivos que le da Lisbeth para encerrar al industrial Wennerström.

